Posts Tagged 'infarto cerebral'

¡Vaya, pues es verdad que está bajando la tasa de ictus!

Desde hace algunos años he oído en muchas reuniones, el sonsonete de que la tasa de ictus en la población está disminuyendo gracias a los nuevos tratamientos de que disponemos: mejores antiagregantes, estatinas, inhibidores encima de conversión… Pero nunca me lo acababa de creer, ya que parecía una cosa intuitiva y se veían pocos datos. Pero hoy se publica en Circulation un artículo que lo corrobora.

En este artículo se efectúa un análisis de multitud de ensayos clínicos realizados sobre la prevención secundaria del ictus, en los últimos 50 años. Los datos son estos: caída de las tasas de ictus recurrentes en el brazo control de estos ensayos clínicos del 8,71% en la década de los años ’60, a 6,10% en los ’70, a 5,41% en los ’80, a 4,04 en los ’90 y a 4,98% en los años 2000. Las tasas anuales de mortalidad por ictus cayeron de 2,87% en los años 60 a 0,36% en la primera década del siglo XXI. La tasa de sucesos vasculares adversos bajó del 10,69% en los años ’60 a 6,29 en los 2000. El análisis multivariante sugiere que estas reducciones se deben al empleo generalizado de antiagregantes plaquetarios y antihipertensivos en estos pacientes. Asumiendo esta tasa de disminución lineal los autores preveen una tasa de ictus recurrente del 2,25% al final de esta década. Por lo tanto queda demostrado que la introducción de estos nuevos tratamientos es eficaz en la prevención del ictus como lo demuestra la reducción progresiva y significativa de la tasa de ictus recurrentes en el brazo control de los ensayos clínicos. Esto está muy bien, sin embargo, hay un problema: los nuevos ensayos clínicos que se proyecten necesitarán reclutar, para el grupo control, a más de 16.000 pacientes para detectar una mínima reducción del riesgo relativo, por lo menos del 20% en la tasa de ictus recurrentes tras dos años de seguimiento.

Microembolias cerebrales en asintomáticos: más contra la revascularización tradicional

Hace unas semanas comentábamos un artículo de Arch Neurol sobre el efecto de instaurar un tratamiento médico intensivo, en la tasa de microembolias e ictus consecuentes, en pacientes con estenosis carotidea asintomática. Ahora en Lancet Neurology se publica un estudio clínico prospectivo observacional y multicéntrico, en el que se siguió durante 2 años, con doppler trascraneal, a casi 500 pacientes con estenosis carotidea asintomática. El 16% de los pacientes presentaron microembolias, detectadas por doppler transcraneal, durante este periodo. La tasa de ictus en los pacientes sin microembolias fue baja, 0,7% anual, sin embargo, en los pacientes con microembolias esta tasa fue del 3,7%. Haber presentado señales microembólicas en los 6 meses previos supone un aumento del riesgo de ictus de 6,37. La conclusión del estudio es clara: el doppler transcraneal es fundamental para identificar al subgrupo de pacientes asintomáticos con mayor riesgo de ictus y consecuentemente seleccionar aquellos que se beneficiarán de la revascularización carotidea.

Un clavo más en el ataúd de la revascularización carotidea de rutina en los pacientes asintomáticos, y es que algunos neurólogos se han comprado un martillo muy grande.

Infartos cerebrales silentes tras angioplastia carotidea

La angioplastia carotidea, a través de la arteria femoral, representa una alternativa a la endarterectomía carotidea, como se ha demostrado en los ensayos EVA3S, SPACE, ICSS y CREST. Sin embargo, existen varias cuestiones  sobre esta técnica que todavía no están resueltas. Una de ellas es la necesidad de usar sistemas de protección cerebral, y cual elegir entre la variedad disponible. Otra de ellas es la constatación de la alta incidencia de microembolismos, monitorizados con doppler transcraneal, durante el procedimiento y la alta tasa de infartos cerebrales silentes secundarios, como se demuestra con las pruebas de resonancia magnética de difusión realizadas en el postoperatorio. Estos infartos silentes son motivo de controversia ya que se postula que pueden provocar deterioro cognitivo y favorecer el desarrollo de demencia a medio y largo plazo.

El problema de la microembolización se debe a la manipulación de la lesión carotidea (pasar guías, filtros, catéteres, stents…a través de la estenosis). La observación de un cirujano vascular (Parodi) de que al clampar la carótida primitiva el flujo de la carótida interna se invierte, hizo desarrollar el concepto de flujo invertido como sistema de protección cerebral, así en los momentos de manipulación de la estenosis carotidea se consigue que el flujo carotideo sea retrógrado protegiendo el cerebro de embolismos. Siguiendo esas premisas se ha desarrollado la técnica de angioplastia carotidea por abordaje cervical, usando la inversión de flujo como sistema de protección cerebral. Esta técnica podría constituir una alternativa más segura que la técnica de angioplastia convencional por vía femoral. Está técnica fue descrita hace ya algunos años. Estudios recientes, realizados en nuestro país, han demostrado que estas altas tasas de microembolismos, se reducen significativamente al aplicar la técnica. Otro estudio realizado en Toledo y recién publicado, demuestra que la tasa de infartos silentes disminuye significativamente al emplear dicha técnica de angioplastia carotidea.


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